Preguntas frecuentes, y con qué comparar esto
Las que salen siempre, contestadas aquí. Incluidas las incómodas: lo que no hace y qué alternativas tenéis.
Las de siempre, contestadas aquí para que no tengáis que llamarme.
Mi CRM ya me da un porcentaje de calidad de cada ficha. ¿Para qué os necesito?
El porcentaje de vuestro CRM mide si la ficha está rellena: cuenta campos. Una ficha al 100 % es una ficha sin huecos.
Yo miro si lo que está relleno se contradice, si sigue publicado lo vendido, y si cumple lo que exige la ley. Un anuncio puede estar al 100 % de completitud y poner «90 m²» en la ficha y «unos 75 metros» en el texto. Para el CRM eso es un 100 %; para el comprador que va a verlo es un viaje perdido.
Completitud y coherencia son dos cosas distintas. Si vuestro CRM mide la segunda, decídmelo y lo pongo escrito en mi web, porque entonces para esto no me necesitáis.
Veo 0 €, 149 € y 290 € en distintos sitios. ¿Cuánto cuesta esto?
0 € son diez anuncios vuestros, en 48 horas, con las comprobaciones que no dependen del criterio de nadie. Eso es la radiografía, no lleva oferta dentro y no hay que contestarla.
290 € es la auditoría de vuestra cartera entera, anuncio por anuncio, con el informe leído de arriba abajo por mí antes de que os llegue. Se paga una vez, no es una cuota.
149 € al mes es el sistema completo, con esa auditoría dentro y sin cuota de alta, más la revisión mensual, los informes al propietario, la respuesta a los contactos y la medición de la atención. Sí, sale más barato el primer mes que la auditoría suelta, y es a propósito. Es el precio de las cinco primeras agencias y se congela doce meses; después son 249 €. Está todo desglosado en la página de precios.
¿Y si me hacéis la auditoría y no encontráis nada?
Lo pongo porque la situación real es que no me conocéis de nada. Puedo contaros lo que quiera sobre lo que hago, pero eso no os da ninguna garantía. Esto sí. Y si resulta que tenéis la cartera impecable, el que ha perdido la tarde soy yo, que es como tiene que ser.
¿Y si os pago un mes y al segundo ya no hay nada que arreglar?
Por eso el informe mensual no puede limitarse a decir «nada nuevo»: os dice siempre cuántos anuncios se han revisado, cuántos fallos siguen abiertos, cuántos se han cerrado desde que empezamos y cuánto tardáis de media en corregir uno. Un mes tranquilo no es un mes sin trabajo: es un mes en el que se ha repasado la cartera entera y no ha aparecido nada, y eso se cuenta con números.
Y os lo digo también al revés: si vuestra cartera es pequeña y en cuatro meses está limpia y quieta, es razonable que lo dejéis, y no os voy a montar una conversación para reteneros. No hay permanencia. Lo único que se pierde al cortar es el precio congelado: si volvéis, volvéis a la tarifa del día.
Ya tenemos un CRM, y creo que ya contesta solo. ¿Para qué queremos otro sistema?
Lo que os propongo es que os hagáis estas tres preguntas, que valen tanto si acabáis conmigo como si no:
· ¿Está activada? No siempre viene puesta de fábrica: hay que ir a los ajustes de automatización y encenderla. Miradlo, porque hay quien da por hecho que sí y la lleva meses apagada.
· ¿En qué idioma contesta? Suele salir del idioma que alguien escribió a mano en la ficha del cliente, no del idioma en que está escrito el mensaje. En un contacto que entra de madrugada, esa ficha no la ha rellenado nadie.
· ¿Os avisa cuando no ha podido contestar? Esta es la importante. Hay varias situaciones normales en las que esa automatización no llega a actuar, y en ninguna suele haber un aviso. Nadie se entera.
Si contestáis que sí a las tres, no me necesitáis y os lo digo yo. Si hay alguna a la que no sabéis responder, eso es exactamente el hueco del que hablo, y el primer mes es gratis precisamente para verlo con vuestros propios contactos.
No me fío de que una IA escriba a mis clientes.
¿Tenemos que cambiar de correo, de portal o de web?
¿Y si el comprador escribe en un idioma que no llevamos?
¿Qué necesitáis de nosotros para ponerlo en marcha?
¿Y si no queremos daros acceso a nuestro correo?
Hay una segunda forma y es opcional: si preferís que el borrador os aparezca directamente en la carpeta de borradores de vuestro propio correo, eso sí necesita que me deis acceso a ese buzón, y lo revocáis vosotros el día que queráis. Os lo cuento para que sepáis que existe, pero lo decidís vosotros, no yo.
¿Y si un día se rompe y no nos enteramos?
Tres cosas, de menos a más importante:
· Cada contacto genera un aviso a vuestro móvil o a vuestro correo interno, con el teléfono del interesado y el texto de la respuesta. Si un día dejan de llegar, lo notáis el mismo día.
· Cuando decide no contestar a algo —porque ese correo no era un contacto de verdad, o porque no traía la dirección del interesado— también os avisa y os dice el motivo. Ninguna rama se queda callada.
· Y hay un vigilante que mira todos los días si os ha dejado de entrar contacto, y que os escribe los lunes aunque todo vaya bien. Si un lunes no os llega ese correo, es que el vigilante se ha muerto — y eso también hay que saberlo.
Un sistema que se cae y avisa es un mal rato. Uno que se cae y se calla son tres semanas de contactos perdidos que descubrís cuando os llama el propietario.
¿Quién eres tú y qué garantía tengo?
¿Lo de responder rápido está demostrado o es marketing?
· Harvard Business Review, «The Short Life of Online Sales Leads», marzo de 2011 — sobre 2.241 empresas: responder dentro de la primera hora multiplica por siete las opciones de llegar a hablar con esa persona.
Es de fuera del sector inmobiliario español y de hace años, así que os lo doy con esa reserva y no como si fuera vuestro caso. Tenía aquí un segundo estudio y lo he quitado: cuando fui a comprobar la fuente original no fui capaz de encontrarla, y no os voy a dar un número que yo mismo no he podido verificar.
Y como todo lo que circula por el sector es de fuera y de hace años —«la regla de los cinco minutos» incluida—, lo medí yo aquí. Escribí de noche a 57 inmobiliarias españolas de costa haciéndome pasar por comprador, en tres zonas distintas y en tres noches distintas. Treinta no contestaron nunca, y de las que sí, la mediana fue de 12 h 20 m, 13 h 40 m y 12 h 47 m según la zona: tres listas independientes y las tres dentro de la misma banda de dos horas. Ninguna persona contestó de madrugada. Es, que yo sepa, el único dato medido sobre inmobiliarias españolas que hay publicado sobre esto, y está entero, con su método y sus reservas escritas, en el estudio.
El único número que os va a valer de verdad es el vuestro, y ese lo tenéis a fin de mes en el recuento.
¿Cuánto tarda de media una inmobiliaria en España en contestar un lead?
Y el matiz que importa, porque cambia el diagnóstico: eso no mide lentitud, mide la ventana muerta. Con la oficina abierta, las agencias que pude cronometrar contestaron en menos de tres horas, y una en catorce minutos. El problema no es la velocidad de nadie: es que el comprador escribe a las once de la noche.
El método, las reservas y las correcciones están en el estudio completo. Ninguna agencia aparece con nombre.
Tenemos el mismo piso publicado dos veces. ¿Cómo se encuentran los anuncios duplicados?
Medido sobre una cartera real: 77 de 77 referencias extraídas correctamente, cero colisiones y cero referencias falsas.
Y por qué importa más de lo que parece: dos fichas del mismo piso compiten entre ellas en Google y en el buscador de vuestra propia web, así que ninguna posiciona bien y pagáis por las dos. Y el comprador que ve dos precios distintos no concluye que haya un error de carga: concluye que no os aclaráis.
Un piso que ya está vendido nos sigue apareciendo publicado. ¿Por qué pasa y cómo se detecta?
Se detecta leyendo la ficha entera y buscando la contradicción: el estado, el texto, el precio y los carteles. Y aquí va lo incómodo, que prefiero que lo sepáis antes de pagar nada: es la comprobación que más dinero os ahorra y también la que más se equivoca sola. En mi última revisión interna, la mitad de los avisos que daba la máquina no se sostenían al comprobarlos uno a uno. Por eso el 100 % de los hallazgos graves se abre a mano y se mira con los ojos antes de que os llegue el informe. Esa comprobación manual no es un extra del servicio: es el servicio.
Un caso real que me encontré midiendo: el aviso de vendido estaba dentro de la primera foto, como un cartel sobre la imagen. No en el texto, ni en el título, ni en el precio. Eso no lo lee ningún portal, ningún buscador y ningún programa de gestión: sólo una persona que mire la foto.
¿Cuántas fotos debe tener un anuncio inmobiliario?
Lo que sí se puede medir sin inventar nada es vuestra propia mediana: cuento las fotos de cada anuncio de vuestra web y os digo cuáles están muy por debajo del resto de los vuestros y cuáles no tienen ninguna. Ésa es una comparación honesta, porque el listón lo ponéis vosotros y no yo.
Y también os digo qué foto se repite en varias fichas, que suele ser el síntoma de un piso subido dos veces. Verificado a mano abriendo las fichas en el navegador y contando: tres de tres exactas (10, 20 y 38 fotos).
¿Hay permanencia, contrato mínimo o penalización?
Lo digo claro porque es lo más preguntado del sector y porque no todos contestan lo mismo: revisando el mercado en agosto de 2026 vi cuotas de alta publicadas de entre 500 y 2.500 €. Yo prefiero que os quedéis porque os sirve, no porque habéis firmado algo.
El día que digáis basta, se corta y ya está: vuestro correo, vuestros anuncios y vuestros contactos se quedan exactamente como estaban. No hay nada que desinstalar, porque no se ha instalado nada en vuestros sistemas.
Nosotros ya contestamos rápido. ¿Para qué lo queremos?
El problema no es vuestra velocidad: es el hueco. Las noches, los fines de semana, los festivos, y el rato en el que estáis enseñando un piso con el móvil en silencio. Ahí no hay nadie, y no es por dejadez: es que no se puede tener a alguien esperando a que entre un correo un domingo a las diez.
Y hay un segundo problema del que se habla menos: cuando la respuesta depende de quién esté de guardia, no tenéis un proceso, tenéis una lotería. A veces se contesta en diez minutos y a veces el lunes, y nadie en la oficina sabe cuál de las dos cosas pasó la semana pasada. El recuento de fin de mes os lo dice.
Por eso el primer mes es gratis. Si al final del mes el recuento dice que fuera de horario os entraron dos contactos, os habré demostrado yo mismo que no lo necesitáis, y os lo diré.
¿Y la protección de datos? Esos contactos son datos de personas.
En ese contrato está escrito para qué se usan esos datos, qué no se hace con ellos, cuánto se conservan y qué pasa el día que lo dejáis: se borran y se os confirma por escrito.
Y el matiz que importa de verdad: la responsable de esos datos seguís siendo vosotros, no yo. Yo soy el encargado. Si alguien os pregunta algún día quién responde de qué, tenéis el papel que lo dice.
Y para que no suene a trámite: la Agencia Española de Protección de Datos sanciona la falta de información sobre el tratamiento de datos, también en el sector inmobiliario. Es barato hacerlo bien y caro no hacerlo.
Hay cuatro formas de contestar un contacto que entra un sábado por la noche.
para la empresa
Las tres primeras filas no son competencia mía: son lo que ya hacéis. Y la tercera es la que más en serio me tomo yo, no la segunda. Si vuestro CRM contesta, contesta en el idioma bueno y os avisa cuando falla, os lo diré yo mismo y me ahorráis el viaje.
Y hay una cifra más que ya pagáis todos los meses y que no sale en esta tabla.
¿Cuánto le pagáis a Idealista al mes? Esa cifra la sabéis de memoria, porque es de las que más duelen. Ahora la otra: ¿cuántos contactos os trajo el mes pasado, y qué se hizo con cada uno?
Esa segunda casi nadie la sabe. No por dejadez: porque nadie la mide. El portal no os la va a dar — sería dar un dato en su contra — y vuestro CRM guarda el contacto, pero no os dice cuánto tardasteis en atenderlo.
Al final de cada mes os la doy yo, en un folio. Cuántos entraron, cuántos fuera de horario, cuánto se tardó en cada uno y qué se hizo. Es lo mismo que le ponéis delante al propietario cuando os pide explicaciones a los tres meses.
Prefiero decíroslo yo antes de que lo descubráis vosotros.
Si habéis llegado hasta aquí, la pregunta que os queda es la vuestra
Estas son las que me hacen a mí. La que tenéis vosotros en la cabeza seguramente no está en la lista, y se contesta mucho mejor con un caso real: mandadme un anuncio vuestro y os devuelvo el correo exacto que le habría llegado a un comprador que preguntara por él.
O escribidme a hola@educastillo.com. No os apunta a ninguna lista y no os va a llamar nadie.