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La auditoría, por dentro

Auditoría de los anuncios de vuestra web, uno a uno

Qué miro exactamente, y qué no miro.

Antes de revisar los anuncios de vuestra web, uno a uno, os enseño con qué criterio. Esta página es la letra pequeña puesta en grande. Si vais a dejar que alguien revise vuestros anuncios y os diga que hay cosas mal, lo mínimo es que sepáis con qué criterio antes de que os llegue nada.

Radiografía de 10 anuncios, gratis Auditoría completa desde 190 €, o dentro del sistema por 149 €/mes Si no encuentro 10 cosas, no se paga
Antes de contratar nada

Podéis ver primero qué suele salir, y comprobar tres cosas vosotros mismos

He escrito los siete fallos que aparecen en los anuncios de una inmobiliaria con la frecuencia real que salió al revisar carteras de verdad, y con la forma de comprobar los tres más fáciles sin contratarme ni darme ningún dato.

Probadlo ahora, gratis

Pegad la dirección de vuestra web y mirad qué sale

Un vistazo automático en 30 segundos. Sin instalar nada, sin darme vuestro nombre ni vuestro correo y sin tocar vuestra web: solo leo lo que la página enseña en público: su título, el título y la imagen que salen al compartirla, un teléfono cuyo enlace marca otro número o va vacío, un enlace de correo que escribe a un dominio que no existe, código o texto de relleno que se ha colado, un precio o una superficie a cero y una calificación energética imposible. Las fotos y estas mismas comprobaciones sobre diez anuncios van en la radiografía, gratis; lo que necesita criterio, contradicciones, precios, un vendido que sigue publicado, va en la auditoría completa, que reviso a mano.

Miro solo lo público. No entro en vuestro CRM ni en vuestros datos.

La misma herramienta tiene su propia página, con todo lo que mira y lo que no.

Antes de nada

Un anuncio con un fallo no da error

No salta ninguna alarma. Sigue apareciendo en las búsquedas, sigue atrayendo llamadas, y cada llamada se come diez minutos de alguien de la oficina para acabar en nada. El coste no llega junto: llega en ratos de diez minutos repartidos entre varias personas y varias semanas, y por eso nadie lo suma nunca.

En una cartera real de 20 anuncios revisados el 2 de septiembre de 2026 salieron dos precios tachados al revés, uno de 659.000 € con un «anterior» de 650.000 €, otro de 999.000 € con un «anterior» de 853.000 €, cinco certificados energéticos sin letra asignada y cinco contradicciones entre lo que dice el texto y lo que dice la ficha técnica. Nadie de esa agencia lo sabía.

Lo que los portales os piden poner, y nadie os comprueba

En febrero de 2026, el abogado Jesús Prieto lo explicaba en idealista/news: «las plataformas como idealista no disponen de la información necesaria para verificar determinadas variables». Y eso, añadía, refuerza la responsabilidad del profesional que publica el anuncio sobre lo que dice. El artículo, del 25 de febrero de 2026 (consultado el 9 de octubre).

Fotocasa, en su blog para profesionales, recomienda revisar todos los anuncios y añadir un bloque «Importante» que avise de que el precio no incluye impuestos ni gastos, como el IVA o el ITP, la notaría y el registro o los honorarios. El artículo, del 17 de febrero de 2026 (consultado el 9 de octubre).

De eso, en las siete comprobaciones entra el precio (la 1: si dice lo que incluye y si esconde la comisión). Y entra también el certificado energético (la 6), que lo pide otra norma. Lo que pide cada una, con su texto literal, está en la Ley 10/2025 en un anuncio y en el certificado energético que falta.

Yo no os digo si incumplís, que eso lo dice un abogado: os señalo dónde falta y qué falta.

Las siete comprobaciones

Cada una sale BIEN, FALLO o NO CONSTA. La regla que manda sobre todas: solo se afirma lo que está en la página. Si algo no aparece, es «no consta». Nunca se supone, nunca se completa y nunca se deduce de lo que suele pasar.

1 · El precio

Que haya un precio claro, que se diga si incluye impuestos y que no se esconda la comisión. Y si hay un precio anterior tachado, que la aritmética salga.

Cuenta como fallo: un tachado más barato que el precio actual, el campo está al revés y anuncia una subida como si fuera rebaja. O un tachado desproporcionado, más del triple, que casi siempre es un cero de más al teclear y anuncia un descuento que no existe.

No cuenta como fallo: decir que el precio no incluye impuestos. Un anuncio que lo dice y los desglosa es más transparente, no menos. Esa fue una regla que puse mal y tuve que quitar.

2 · Vendido o reservado, y aún publicado

Si en el texto pone «reservado», «vendido» o «apalabrado» y la ficha sigue en pie, es fallo, y de los graves: cada consulta que entra por ese anuncio es tiempo que no puede acabar en nada.

No cuenta: las frases de marketing. «Llevamos quinientas casas vendidas» no marca nada, y está previsto expresamente para que no lo marque.

3 · Contradicciones dentro del propio anuncio

Metros, habitaciones o baños que no cuadran entre la descripción y la ficha técnica.

Y aquí es donde más fácil es equivocarse, así que va con cuidado: en España conviven cuatro superficies distintas y todas legítimas para la misma vivienda, construida, construida con parte proporcional de elementos comunes, útil, y terraza. Que aparezcan dos cifras distintas no es una contradicción si la página dice a qué corresponde cada una. Solo es fallo si dos cifras de la misma medida no coinciden y nada lo explica.

4 · El cartel dentro de la foto

Se mira la primera foto de la galería para ver si lleva un cartel o una pegatina superpuesta que diga VENDIDO, RESERVADO o SOLD.

Es la comprobación que no hace nadie más, y sale de un caso real: una agencia me contestó que el piso estaba vendido «y así aparece anunciado en la primera foto, con el cartel de Vendido». Era verdad. Pero al estar dentro de una imagen, no lo lee ni Google, ni el portal, ni su propio CRM, ni el buscador de su web. Solo una persona que abra la ficha y mire.

No cuenta: una marca de agua con el nombre de la agencia ni un rótulo de «virtual home staging». Eso está bien puesto.

5 · La referencia

Que exista una referencia que un comprador pueda citar por teléfono. Sin ella, la llamada empieza por «el ático ese de la foto con el mar» y alguien tiene que buscarlo.

6 · El certificado energético

Si consta, con qué letra o si está en trámite. Y si los números son de una vivienda de verdad: las emisiones de una casa española van en decenas de kilos de CO₂ por m² y año, no en miles. Un valor desproporcionado suele ser un dato de relleno de la plantilla que nadie sustituyó.

7 · El aviso legal

Si el texto cita la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos, derogada desde 2018 y sustituida por el RGPD y la LO 3/2018. Casi siempre es un pie de firma que lleva años sin tocarse.

Y cuatro cosas más, en prueba desde el 18 de octubre de 2026

Cuando estén probadas con carteras reales, en la auditoría os señalaré además cuatro cosas de cada anuncio. Tres no son fallos: son datos para que decidáis vosotros.

El plano. Si en la ficha se ve un plano de la vivienda o no. No es obligatorio, así que nunca lo marco como fallo: os digo en qué fichas no lo he encontrado. Si está dentro de una foto o en un PDF aparte, se me puede escapar, y así os lo pongo.

La persona de contacto. Si la ficha dice con quién hablar o solo pone el nombre de la agencia. Tampoco es fallo: os digo cuántas fichas tienen nombre y cuántas no.

Las fotos retocadas, si lo dice el anuncio. Si la ficha avisa de que alguna foto está amueblada por ordenador, es una recreación o está generada. Solo os lo señalo cuando el anuncio lo dice. Si una foto está retocada y no lo dice, eso no lo puedo saber, y no os voy a decir que lo sé.

El título al compartir por WhatsApp, en toda la cartera. Qué sale cuando alguien manda la ficha a otra persona: si sale vacío, con el nombre de la web en vez del piso, con la ruta del menú o con restos de la plantilla. Esta sí puede ser fallo.

En qué punto están, sin adornos: las he probado con fichas de prueba escritas a mano, no con carteras reales. Antes de que entren en un informe que pagáis, las paso por varias carteras de verdad y miro cuánto aciertan. Las tres que no son fallos no cuentan para las diez cosas de la garantía.

Cómo evito deciros algo que no es

Esto es lo que de verdad distingue un informe útil de uno que os hace perder la mañana discutiendo. Un solo hallazgo falso destruye el informe entero, y con él la única razón por la que dejaríais entrar a alguien a mirar vuestra web.

Lo que es mirar, lo mira el código

Cuatro de los siete puntos no admiten matiz: buscar una palabra concreta, o hacer una resta. Esos los hace el programa, con cero falsos positivos por construcción.

Lo que es juicio, lo valora el modelo

Decidir si dos superficies se contradicen de verdad, o si un cartel en una foto es un «vendido», es criterio. Ahí sí hay un modelo, y ahí es donde puede equivocarse.

Y se vigilan el uno al otro

Cada vez que el modelo dice algo distinto de lo que el código sabe con certeza, queda contado. Si ese número sube, algo se ha roto y me entero el mismo día. Ya me ha cazado dos errores míos.

Ante la duda, «no consta»

Un fallo que resulta no serlo hace más daño que diez «no lo sé». Vosotros sabéis más de vuestra ficha que yo.

Una página que no se pudo leer no es un anuncio impecable

Si vuestro servidor limita las peticiones y una ficha llega vacía, sale marcada como no revisada, con el motivo escrito. Nunca como correcta. Esto me costó un error de verdad y ahora hay dos guardas distintas para que no vuelva a pasar.

Me lo leo entero antes de mandarlo

Ninguna auditoría sale sin que la haya leído yo de arriba abajo. Por eso no sale en dos minutos, y la fecha de entrega os la confirmo por escrito antes de empezar.

«Mi CRM ya me da un porcentaje de calidad de cada ficha»

Es la objeción más razonable que me hacen, y la contesto de frente porque tienen razón en la mitad: ese porcentaje existe y sirve. Lo que pasa es que mide otra cosa.

El porcentaje de vuestro CRM mide si la ficha está rellena. Cuenta campos: si hay metros, si hay fotos, si hay descripción. Una ficha al 100 % es una ficha sin huecos.

Yo miro si lo que está relleno se contradice, si sigue publicado lo que ya está vendido, y si cumple lo que exige la ley. Un anuncio puede estar al 100 % de completitud y decir «90 m²» en la ficha técnica y «unos 75 metros» en el texto. Para el CRM eso es un 100 %. Para el comprador que va a verlo, es un viaje perdido; y para vosotros, una llamada incómoda.

Dicho al revés: completitud y coherencia son dos cosas distintas, y ningún CRM español que yo haya visto mide la segunda. Si el vuestro lo hace, decídmelo y lo pongo aquí, porque entonces no me necesitáis para esto.

Lo que NO cubre

Va escrito dentro del propio informe, en la misma página que los hallazgos. Un informe que declara sus límites es mucho más difícil de atacar que uno que finge cubrirlo todo.

No comparo con los portales

Solo se lee vuestra web. Las diferencias entre vuestra ficha y la de Idealista o Fotocasa son otra cosa y hoy no las cubro.

Solo la primera foto

De cada galería se mira una. Un cartel en la séptima se escapa.

Nada que no esté escrito en la página

No se comprueba contra el catastro, ni contra el registro, ni contra vuestro CRM.

No es un dictamen jurídico

Las referencias a la Ley 10/2025 y al RGPD están para situar por qué importa cada punto. No soy abogado. Para lo sancionable, uno.

No es una valoración del inmueble

No opino sobre si el piso está caro, barato o bien fotografiado. Solo sobre si el anuncio se contradice o incumple.

No toco nada

No entro en vuestro gestor, no cambio ningún anuncio y no necesito ninguna clave. Leo lo mismo que ve cualquiera que entre en vuestra web.

Lo que cuesta

Diez anuncios gratis. La cartera entera, desde 190 € suelta o dentro del sistema.

Dos cosas y ya está. Ni planes, ni módulos, ni tres columnas con la de en medio en negrita.

La radiografía · gratis

Diez de vuestros anuncios, en 48 horas. Aquí solo entra lo que el programa puede demostrar sin opinar: fotos que faltan, el mismo inmueble publicado dos veces, el título y la etiqueta con la que os lee Google, y los campos de ficha que están vacíos. Os digo cuántos fallan y de qué tipo, y os explico a fondo los dos fallos más serios. Cuáles son todos, en qué fichas, en qué orden arreglarlos y cómo se arregla cada uno va en la auditoría.

Por qué la parte gratis es la que no opina: es la que no me puedo permitir que se equivoque. Lo que depende del criterio de un modelo va en la completa, donde me lo leo yo entero antes de mandároslo.

La auditoría completa · desde 190 €

Todos vuestros anuncios, con las siete comprobaciones de esta página, el detalle de cada fallo, lo que está correcto, el orden en que conviene arreglarlo y, cuando el fallo es de la plantilla, un documento técnico para reenviárselo a quien os hace la web.

Se paga una vez. No es una cuota, no hay alta y no hay permanencia. Con varias oficinas lo hablamos, que no sería justo cobraros lo mismo que a una agencia de dos personas.

desde 190 €+ IVA según cartera, pago único
o incluida en el sistema
completo por 149 €/mes
  • Si no encuentro al menos diez cosas concretas que arreglar, no me pagáis. Sin discusión y sin letra pequeña. No me conocéis de nada: el riesgo lo tengo que poner yo, no vosotros.
  • Y una segunda vuelta, incluida. Cuando lo arregléis, os vuelvo a revisar todo lo que os marqué, ficha a ficha, para que sepáis qué ha quedado bien y qué no. La pedís una vez, cuando queráis en los 60 días siguientes, y la tenéis en 48 horas laborables (5 días laborables si la cartera pasa de 150 anuncios).
  • Sale más barata dentro del sistema completo que suelta. Es a propósito: 149 € el primer mes, con la auditoría dentro, frente a los 290 € de la auditoría sola en una cartera de 21 a 60 anuncios.
  • Antes va la radiografía gratis. Nadie paga sin haber visto antes qué encuentro y cómo lo escribo.
  • Me la leo entera antes de mandárosla. Por eso no sale en dos minutos: la pedís aquí abajo y os confirmo por escrito el precio de vuestro tramo y la fecha de entrega antes de empezar.

149 € al mes es el precio del sistema completo para las cinco primeras agencias, y a esas cinco se lo congelo doce meses. A partir de la sexta son 249 €. La auditoría suelta cuesta lo mismo a todo el mundo con la misma cartera (desde 190 € + IVA, según el tamaño): el precio de lanzamiento es del paquete, no de las piezas, para que no haya dos historias distintas según la página que abráis.

Los precios son sin IVA, como es habitual entre empresas.

Pedirla sin llamadas

Pedid la auditoría desde aquí, por escrito

Sin videollamada y sin presentación comercial, si no queréis. Me decís vuestra web y cuántos anuncios tenéis, os sale aquí mismo el precio de vuestro tramo, y os escribo en un día laborable para confirmarlo y daros la fecha de entrega. Cuento yo los anuncios de vuestra web: si sale otro tramo, os lo digo antes de empezar. No empiezo nada hasta que me digáis que sí por escrito.

Elegid el tamaño de vuestra cartera y os sale aquí el precio.

No se paga nada ahora: se paga al recibirla. Si no encuentro al menos diez cosas concretas que arreglar, no hay factura.

Lo que suelen preguntar antes de pedirla

¿Se puede pedir la auditoría sin llamada ni videollamada?

Sí. Se pide desde este formulario, os confirmo por correo el precio de vuestro tramo y la fecha de entrega en un día laborable, y no empiezo nada hasta que me digáis que sí por escrito.

¿Cuándo se paga la auditoría?

Al recibirla. Al pedirla no se paga nada. Y si no encuentro al menos diez cosas concretas que arreglar, no hay factura.

¿Y si el tramo que elijo no es el de mi cartera?

Cuento yo los anuncios de vuestra web antes de confirmar. Si sale otro tramo, os lo digo por escrito antes de empezar y decidís.

¿Qué datos se envían al pedirla?

La dirección de vuestra web, el tamaño de cartera que elegís, vuestro nombre, el de la agencia y vuestro correo, solo para contestar a la petición. Aparte, se anota la conexión para evitar abusos, como en cualquier formulario.

Cómo trato esos datos, con detalle, en la política de privacidad.

Solo el alquiler

Si solo queréis los anuncios de alquiler: la revisión del Real Decreto-ley 29/2026

Es una auditoría más corta, solo de lo que tiene que llevar cada anuncio de alquiler desde el 8 de octubre de 2026 y de lo que ya pedían otras normas. Os digo, anuncio por anuncio, qué le falta y os dejo escrito el texto que hay que añadir. Yo no publico nada. Qué se mira, letra a letra, en esta guía, incluida la renta del último contrato cuando la hubo.

Cartera de alquilerPrecio cerrado
Hasta 20 anuncios de alquiler99 € + IVA
De 21 a 60 anuncios de alquiler149 € + IVA
De 61 a 150 anuncios de alquiler249 € + IVA

Si contratáis el sistema completo en los 30 días siguientes a la auditoría, lo pagado por ella se os descuenta de las primeras cuotas.

Y después de la auditoría, ¿qué?

Nada, si no queréis. El informe no lleva otra oferta dentro y no hace falta contestarlo.

Lo que sí existe, si os ha servido, es que en vez de una foto suelta lo siga mirando una vez al mes y os avise solo de lo que cambia: un anuncio nuevo que sale con un fallo, uno que se arregla, y cuántos días lleva abierto cada cosa.

Y cuesta menos seguir que hacer solo la auditoría

La revisión mensual son 129 € al mes suelta, con los informes al propietario dentro. Pero dentro del sistema completo no se paga aparte: 149 € al mes con la auditoría inicial incluida, más la respuesta a los contactos y la medición de la atención.

Sí, el primer mes del sistema entero cuesta menos que la auditoría suelta. Es a propósito y es el precio de las cinco primeras agencias, congelado doce meses.