Vigilancia mensual de los anuncios e informe al propietario
El papel que le enseñáis al propietario
Un documento con vuestra marca, que le reenviáis al propietario: qué se ha revisado de su anuncio, qué se ha corregido y en qué fecha. Lo mandáis vosotros, no yo, y yo no aparezco. Sale de la vigilancia mensual de vuestra cartera, que está explicada más abajo.
«Oye, ¿qué estáis haciendo con mi casa?»
Tres meses sin visitas y el propietario llama. Hoy esa respuesta se da de memoria y por teléfono, y suena a excusa aunque sea verdad. Y ahí es donde se pierde el encargo, que es vuestro activo escaso, no el comprador.
Con esto le reenviáis un documento con vuestra marca: qué se ha revisado, qué se ha corregido y en qué fecha. Una comisión de una casa de 200.000 € son varios miles de euros.
Qué es, en concreto
La auditoría dice lo que está mal. Y una agencia no le reenvía jamás a su propietario un documento que la deja mal: se queda en un cajón. Este cuenta lo mismo desde el otro lado: lo que se ha revisado y lo que se ha arreglado, con la fecha de cada cosa.
Dos secciones separadas, y no es un detalle
«Lo que hemos corregido» y «Lo que hemos comprobado y está correcto» van aparte. La primera versión metía las siete cosas bajo «corregido» y decía que se habían arreglado siete cuando se había arreglado una. Eso, delante de un propietario, es peor que no mandar nada.
Un bloque CORTAR AQUÍ ANTES DE REENVIAR
El detalle de lo que sigue abierto va dentro de un recuadro rojo que vosotros cortáis antes de reenviar. Vosotros decidís qué ve el propietario; yo no lo decido por vosotros.
No afirma una corrección que no pueda demostrar
Solo cuenta como corregido un punto que pasó de FALLO a BIEN entre dos revisiones hechas con la misma regla. Si no las hay, el asunto del correo lo grita: SIN BASE PARA AFIRMAR CORRECCIONES. Esta guarda existe porque sin ella el sistema le atribuyó a una agencia un arreglo que había hecho yo, y eso por escrito y delante de su cliente es lo peor que puede hacer esta herramienta.
Lo que NO sabe, y lo dice
No sabe cuántos días lleva publicado el anuncio. Sabe cuándo lo encontró por primera vez, que no es lo mismo. Por eso dice «revisado N veces entre tal y tal fecha» y nunca «lleva N días publicado».
La vigilancia mensual: arregláis los ochenta anuncios y pasan tres semanas
Alguien sube un piso nuevo con el precio mal puesto, otro vende uno y la ficha se queda viva, y un tercero cambia un importe y se olvida del tachado. Estáis otra vez donde empezasteis y nadie se ha enterado, porque un anuncio con un fallo no avisa. La auditoría es una foto de un día; la vigilancia es lo que impide que esa foto caduque.
Vuelvo a pasar la auditoría una vez al mes y os mando únicamente las diferencias: un anuncio nuevo que sale con un fallo, uno que se ha corregido, y el reloj de los que siguen ahí. Un hallazgo suelto se agradece y se olvida; lo que cambia una decisión es el acumulado: «este piso lleva 23 días publicado como disponible estando reservado». De esas revisiones sale el informe al propietario.
El día 5 de cada mes, con el mes anterior ya cerrado. Hay un vigilante que comprueba que el informe se ha generado y, si no, me avisa a mí: si algún mes se retrasa, os llega un correo mío diciendo por qué, el mismo día. No un silencio.
Y lo grave no espera al día 5. Si aparece un anuncio marcado como vendido que sigue publicado, o un precio tachado al revés, eso os llega en cuanto lo veo, fuera de ciclo.
Por qué importa, y va directo a vuestro problema número uno
El activo escaso de una agencia no es el comprador, es el encargo. Y el encargo se pierde casi siempre igual: a los tres meses el propietario pregunta qué estáis haciendo con su casa, y la respuesta se da de memoria y por teléfono.
Esto convierte esa llamada en un documento. Y una comisión de una casa de 200.000 € son varios miles de euros: si os salva un solo encargo al año, ya no hay conversación de precio que tener.
Y sirve antes de firmar, no solo después
Conseguir casas que vender pesa cada vez más. Fotocasa lanzó en mayo un producto de pago que vende a las agencias contactos de propietarios que están pensando en vender, y lo presentó con esta frase: «La captación de inmuebles se ha convertido en uno de los principales retos para agencias y agentes inmobiliarios en 2026».
En la visita de captación, casi todas las agencias prometen lo mismo: buenas fotos, los portales, dedicación. Esto es otra cosa: enseñarle al propietario el papel que va a recibir cada mes, con un ejemplo real, antes de que firme. No es una promesa: es un documento que ya existe y que la agencia de al lado no le puede enseñar.
Fuente: blog profesional de Fotocasa, «Nueva solución de Fotocasa Pro: con "Mandatos de vendedor" capta propietarios sin prospección fría» (6 de mayo de 2026). Leído entero el 26 de septiembre de 2026.
Quién más lo hace, y dónde
Homebot vende un informe mensual al propietario por 50 $ al mes al agente y es de los productos más asentados del sector en Estados Unidos. RealScout y Real Geeks tienen su versión.
La diferencia, y es la que importa: los de allí mandan una estimación del valor de la vivienda. Esto manda el trabajo hecho sobre su anuncio. Lo primero necesita datos de precio por zona y una estimación mala destroza la relación el día de la tasación. Lo segundo es un hecho comprobable con fecha.
Y del lado de la vigilancia, Casafari, que opera también en España, vende monitorización del ciclo de vida de un anuncio (alta, cambio de precio, salida del mercado) con alertas. La diferencia es a quién: ellos venden el dato en bruto a quien sabe usarlo; esto llega ya interpretado.
Comprobado en las webs de cada uno el 1 de septiembre de 2026.
En qué punto está, sin adornos
Está construido y probado. En la primera prueba salieron dos fallos graves y los dos están arreglados: atribuía al cliente una corrección que había hecho yo, y llamaba «corregido» a lo que nunca había estado mal. Los dos se cazaron antes de que ningún propietario viera nada. La vigilancia mensual funciona desde el 1 de septiembre; le falta detectar los anuncios que desaparecen, que puede ser una venta o un despublicado sin querer. Precisión del 18 de octubre de 2026: funciona como máquina, pero todavía no ha hecho una comparación de un mes contra el siguiente con el criterio de revisión actual, y está apagada hasta que entre el primer cliente.
Lo que todavía no ha pasado
Ningún propietario real lo ha leído aún. Está probado contra datos reales de una agencia, pero no ha llegado al buzón de nadie. Os lo digo porque es la diferencia entre «funciona» y «está rodado», y no os voy a vender lo segundo.
Es la única pieza que vale más cada mes que pasa
Todo lo demás de este sistema hace lo mismo en el mes 1 que en el mes 12. Esto no.
Mes 2
«Revisado una vez. Corregido: el precio no decía si incluía impuestos.» Está bien, pero es poca cosa.
Mes 12
«Revisado doce veces entre septiembre y agosto. Nueve cosas corregidas. Tiempo medio en corregir: seis días.» Eso es otra conversación, y no se puede fabricar: solo existe si hay doce meses detrás.
Y por eso os lo digo antes de que lo pidáis
Este documento es lo que hace que dejar de trabajar conmigo tenga un coste que tenéis que explicarle a vuestros propietarios, no a mí. No lo pongo como amenaza: lo pongo porque prefiero que lo sepáis al entrar. Si el día de mañana lo dejáis, os llevaréis el histórico escrito, que es vuestro; lo que se para es el reloj.
Dentro del sistema completo, con los informes dentro
No se vende suelto y es a propósito: sin una revisión mensual detrás no hay nada que contarle al propietario, y un informe vacío hace más daño que no mandar ninguno.
La vigilancia mensual, con los informes al propietario dentro, va incluida en el sistema completo. Suelta cuesta desde 99 € al mes según el tamaño de la cartera (129 € de 21 a 60 anuncios). Por qué cuesta eso: es una hora larga de trabajo mío al mes leyendo lo que ha cambiado antes de que os llegue. La alternativa es que alguien de vuestra oficina repase ochenta fichas cada mes, y esa persona no cuesta eso.
Y cuando el piso ya tiene las arras firmadas, lo que le preocupa al propietario es otra cosa: que no falte ningún papel para la notaría. Para eso está el expediente de la venta, también dentro del sistema completo.
Lo que suelen preguntar del informe al propietario
¿Qué es un informe al propietario?
¿Cada cuánto se manda?
¿Qué pasa si un piso se vende y sigue publicado?
¿Dice cuántos días lleva publicado el anuncio?
¿Cuánto cuesta?
Para seguir leyendo
- El piso vendido que sigue publicado: qué cuesta y cómo detectarlo.
- Los 7 errores que salen siempre en los anuncios: con las cifras, y cómo comprobar cada uno vosotros mismos.
- Anuncios duplicados: el mismo piso publicado dos veces compite consigo mismo; cómo encontrarlos.
- La auditoría de los anuncios: siete comprobaciones sobre vuestros anuncios publicados; diez anuncios, gratis.
¿Esto os haría falta?
Si el propietario os pregunta cada dos por tres qué estáis haciendo con su casa, esto es la respuesta por escrito y con vuestra marca. Empezad por la radiografía gratis de diez anuncios y, si encaja, el informe entra dentro de la vigilancia mensual.
Y si me contáis cómo se lo contáis hoy a mano, mejor todavía: eso me ayuda a afinar el formato.
O al 671 68 76 05. Contesto yo.